sábado, 25 de junio de 2011

¿Querés emprender? Tenés que crear

La gestación de una empresa no se realiza de un día para otro, es un largo proceso tanto de elaboración como de aprendizaje.

Hay varios factores que determinan el éxito de un emprendimiento: pasión, constancia, información, capacitación, creatividad, paciencia, unión, planificación, entre otros. Uno de los factores mencionados es la creatividad, esto es aportar ideas desde el comienzo para generar el negocio como para gestionarlo. Ser creativo es imprescindible, sobre todo para competir en un mundo globalizado en el que los cambios suceden segundo a segundo.

¿Cómo sé que soy creativo? ¿Todos pueden serlo? Las personas creativas tienen una visión amplia de la realidad, observan y cuestionan lo que ven ya que tienen una mente abierta y están predispuestas a aprender constantemente escuchando, investigando, leyendo, analizando, cuestionando. Buscan la forma de mejorar lo que ven, son curiosos, tolerantes frente al fracaso y muy pero muy persistentes. Hay quienes no se consideran creativos, esto es algo normal, ya que la educación que nos proporcionaron fue estructurada para desarrollar el área lógica del cerebro dejando de lado la creatividad. Nos enseñaron a estudiar de memoria, a ser lineales, a no cuestionar sino a escuchar y callar. Cuando el cerebro recibe estímulos en un área determinada, es lógico que las otras áreas queden relegadas.

La creatividad es para todos, si no te sentís creativo el primer paso para serlo es cambiar el no por el sí: sí soy creativo. El segundo paso es hacer ejercicios que estimulen el área creativa de tu cerebro: resolver acertijos y juegos de ingenio preparados para tal fin.

Generando ideas

Ser creativos es el primer paso, pero la creatividad por sí sola no proporciona ideas (¡o por lo menos no las ideas que necesitamos!), hay que evaluar para qué las necesito y luego salir a buscarlas. A continuación veremos las diferentes etapas en el desarrollo de un negocio: desde su concepción y hasta su gestión diaria, las fuentes de donde provendrán las ideas y algunas técnicas.

Etapa 1: Idea de negocio: un emprendimiento nace a través de una idea de negocio que se convierte en una oportunidad real de negocio. Esta idea puede provenir del trabajo que se tenía en relación de dependencia, de la profesión y de buscar necesidades específicas del mercado (entiéndase segmentos, nichos, etc.) aun no satisfechas. Una técnica interesante es tomar dos productos diferentes y relacionarlos, primero desde sus funciones y luego desde el valor que agregan, hasta encontrar un nuevo producto con la combinación de ambos. Otra técnica es buscar nuevos usos para productos que ya existen. Por ejemplo: tomemos la batidora convencional, agregándole un par de soportes con forma de tirabuzón la batidora no sólo cumple su función de batir sino que cambiándole el soporte también amasa. Se agregó valor al producto desde su funcionalidad.

Etapa 2: Plan de negocios: es vital que el emprendedor tengas tu proyecto por escrito, estructurado y sobre todo fundamentado: para ir encontrando fortalezas y debilidades internas, oportunidades y amenazas des entorno, para generar alianzas, para buscar financiamiento, etc. Es la mejor forma de vender la idea de negocio y de demostrar que hay una oportunidad, aquí el éxito estará en cuánto trabajo “creativo” se haya puesto en la estrategia y la venta del producto o servicio, es decir en el cómo te posicionarás en el mercado. Las ideas estarán en la observación de cómo se manejan otras empresas, en estudiar estrategias, en ver publicidades y promociones, etc. Seguramente, ante dos proyectos con la misma estructura empresarial ganará aquel que mejor estrategia de ventas y posicionamiento demuestre. Una técnica es la Tormenta de Ideas: es decir escribir cuántas ideas se nos ocurren con respecto a una estrategia por ejemplo y luego evaluarlas. Ser creativo es ser “no convencional”, puedo asegurar que hay muchas personas ávidas de esos proyectos. En Argentina, por ejemplo, es muy difícil acceder al crédito, de hecho se hace más fácil, y hasta hay subsidios, para proyectos innovadores, con innovar no sólo se quiere decir un invento, sino innovar en el proceso, en la gestión o en los materiales utilizados, por ejemplo.

Etapa 3: Gestión de la empresa: aquí el emprendedor puso en marcha su empresa y empieza el gran juego: ganar. Ser competitivos. Para ser competitivos todo empieza por casa: ¿cómo administrar los recursos y lograr que sobren? ¿cómo dirigir y liderar a los empleados? ¿cómo ganar más y gastar menos? Las soluciones están en generar ideas. Éstas provendrán tanto de la misma empresa: informes, estadísticas, auditorías contables, los propios empleados; como de observar a la competencia, de los clientes, de los asesores, por ejemplo. Tenés un negocio, sos creativo Es decir, si tenés una oportunidad de negocio, si lograste emprenderlo, si la estás gestionando y te resulta rentable, quiere decir que mínimamente en algún momento tuviste que recurrir a hacer algo diferente: desde el producto en sí, desde la forma en que planteaste la empresa, desde la comunicación, desde la venta, desde los servicios post-venta, etc. Aquí el gran desafío es la mejora continua es decir seguir innovando para seguir teniendo un negocio rentable.

Por último, hay que tener en cuenta que hacer lo mismo que hacen los que tuvieron éxito no te asegura tu propio éxito. Te interesa la creatividad? te sugiero que sigas este blog: www.creatividadgdconsultora.blogspot.com

Lic. Gabriela Dobler

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada